Fábula De La Lluvia Y El Mar
Dicen que él se sienta a esperarte en la arena
tratando de disimular esa pena que deja tu andar
cuando va tan lejano de su inmensidad.
Dicen también que hasta pierde la calma
cuando se demora el olor de tu alma en reaparecer
los luceros que añora su aliento de sal,
los linderos q ahora no sabe alcanzar
si le falta sentir tu pisar
en su orilla a la mar.
Déjame contarte que entre mayo y octubre
ella tapa el sol y jamás lo descubre y me lava el querer
con sus suaves caricias por sobre mi piel.
Ella también se ha caído del cielo,
así como tú, y luego supe tu vuelo pasando por mí
como un ave extraviada en un cielo sin dios,
una suave alborada que roba mi voz
y la arroja con ella otra vez,
como debe de ser.
Tarde comprendí todo acerca del oleaje
y aunque hoy te espero no paro mi viaje, imitándolo a él,
y tu ausencia ya no me hace palidecer.
Mas, si el invierno vuelve a nuestras ciudades
con el mar, la lluvia y otras humedades como hizo una vez,
que más da si es eterno o fugaz tu vivir,
que me espere el infierno al volver mi zahir
y que cambie a las lluvias por ti
y a los mares por mi.
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